17 septiembre 2012

El Profeta Samuel - Biografia


“Pedido a Dios” Líder de Israel durante el crítico período de transición entre los jueces y la monarquía, y primer reformador religioso después de Moisés. Se le llama el último de los jueces (1 S 7.15; Hch 13.20) y el primero de los profetas (Hch 3.24). Fue hijo de Elcana, levita de la familia de Coat, de la casa de Izar, que descendía de Zuf (1 Cr 6.23ss) que vivía en el monte de Efraín (nordeste de Jerusalén), y de Ana, una mujer esteril,  quien había pedido fervientemente a Dios un hijo. A tierna edad fue llevado al tabernáculo en Silo y presentado al sacerdote Elí, quien lo crió (1 S 1 y 2).


Samuel vivió durante un período de dura crisis en Israel. Los jueces eran cada vez más incapaces de unir a la nación. Cuando Elí y sus perversos hijos murieron, Samuel todavía era demasiado joven para dirigir al pueblo. Los filisteos capturaron el arca, destruyeron Silo y dominaron la parte sur de Israel. No fue sino veinte años más tarde que Dios levantó a Samuel para encabezar un gran avivamiento religioso (1 S 7.2–6). Dios le concedió la victoria sobre los filisteos (1 S 7.5–14) y desde entonces fue líder del pueblo (1 S 7.15–17).

Samuel desempeñó un papel importante en el establecimiento de la monarquía. Ya estaba viejo, sus hijos andaban mal y el pueblo clamaba por un gobierno más fuerte. Aunque la petición no agradó al principio a Samuel (1 S 8.6ss), Dios le pidió que ungiera a  Saúl como «príncipe» (1 S 9.17ss). Se ha sugerido al respecto que el uso de nagid (príncipe) en vez de melec (rey) indica que Samuel no miraba en Saúl a un rey al estilo de las demás naciones, sino a un líder militar que habría de unir al pueblo y salvarlo de los filisteos. Samuel entristeció, por tanto, cuando Dios rechazó a Saúl a causa de su desobediencia. El respeto del pueblo por Samuel se puso de manifiesto cuando todo Israel lamentó su muerte (1 S 28.3).

La importancia de Samuel se reconoce en Sal 99.6, donde se le compara con Moisés y Aarón; en Jer 15.1, donde se le reconoce como intercesor y en Heb 11.32 donde se elogia por su fe.
 
Samuel vino como resultado de la respuesta de Dios a la ferviente oración de Ana por un hijo. (El nombre Samuel viene de la expresión hebrea, «pedido a Dios».) Dios moldeó a Samuel desde el principio. Como Moisés, Samuel fue llamado para desempeñar diferentes roles: juez, sacerdote, profeta, consejero y hombre de Dios en un momento crucial en la historia de Israel. Dios actuó a través de Samuel porque este estaba dispuesto a ser lo que Dios quería que fuera: su siervo.
 
Samuel demostró que aquellos a quienes Dios encuentra fieles en las cosas pequeñas se les confiarán cosas grandes. Creció ayudando al sumo sacerdote (Elí) en el tabernáculo, hasta que Dios le encomendó otras responsabilidades. Dios pudo utilizar a Samuel porque él estaba genuinamente dedicado a Él.
 
Samuel avanzó porque estaba escuchando las instrucciones de Dios. Demasiado a menudo pedimos a Dios que controle nuestras vidas sin que renunciemos a las metas que nos hemos fijado. Pedimos a Dios que nos ayude a llegar a donde nosotros queremos. El primer paso que tenemos que dar para corregir esta tendencia es entregarle tanto el control como el destino de nuestras vidas. El segundo paso es ser obediente a lo que ya sabemos que Él requiere de nosotros. El tercer paso es escuchar todas las instrucciones que provengan de su Palabra, el mapa de Dios para la vida.

Puntos fuertes y logros:
  • Utilizado por Dios para ayudar a Israel en su transición de un pueblo tribal      gobernado libremente a una monarquía.-
  • Ungió a los dos primeros reyes de Israel.-
  • Fue el último y el más efectivo de los jueces de Israel.-
  • Se lo menciona en el Salón de la Fe en Hebreos 11.-
 
Debilidades y errores:
  • Fue incapaz de guiar a sus hijos a una relación estrecha con Dios.-
 
Lecciones de su vida:
  • La importancia de lo que la gente logra está directamente relacionado con         su relación con Dios.-
  • La clase de personas que somos es más importante que cualquier cosa    que podamos hacer.-